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Por qué la única dieta que funciona debe empezar en agosto

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A estas alturas de curso muchos creen que ya no pueden adelgazar, y optan por tirar la toalla. Craso error, indica el doctor Adelardo Caballero, director y coordinador del Instituto de Obesidad de Madrid. «Siempre es un buen momento para empezar una dieta», recuerda este experto, para quien estas fechas no deben ser excusa para abandonarnos si no hemos llegado en nuestro peso ideal. «Precisamente el verano es el momento más obvio en que uno no está bien... y no viene mal señalar que seguramente por muy poco, si uno hubiera hecho las cosas correctamente durante el año, ahora no le sobrarían kilos. Por eso hemos de empezar a cuidarnos ahora».

En estas fechas, recuerda, es muy fácil subir de peso. «Se gana muy rápidamente y se pierde a muy largo plazo. Por eso cualquier mínimo descontrol de verano, que no le prestemos atención a una comida, a una cena de compromiso... No hay que olvidar que es muy, muy fácil engordar y muy, muy complicado bajar, y que esa dificultad nos suele angustiar mucho porque por lo general queremos hacerlo muy rápido y eso suele complicar un poco más la pérdida de peso. Hay que perder despacio, sin agobios...».

Para Caballero, a la hora de adelgazar «no hay secretos» pero sí hay algunos trucos muy fáciles que todos podemos poner en marcha desde este mismo mes de agosto: mantener un cierto orden, los horarios, comer cinco veces al día, no hacer recenas, evitar hidratos de carbono por la noche, comer despacio... y por supuesto, hacer ejercicio.

Algunos consejos para este verano
En verano hace calor y, por tanto, tenemos más sed. Pero las bebidas, asegura este doctor, engordan también o más que la comida. «Hay que ser muy moderado con el consumo del alcohol y tomar bebidas lo más naturales posibles, cosas que no estén muy elaboradas, zumos... o agua, que sería la mejor opción. Procurar, en definitiva, que no sean muy calóricas. Nos centramos mucho en la comida y no nos damos cuenta de que nos bebemos tres tintos de verano, o cuatro cervezas. Lo que se puede hacer es beber primero un vaso de agua y luego un solo tinto de verano».

De hecho aquellos que tienen hiperfagia (ganas de comer), explica, tienen mucha tendencia a no diferenciar entre lo sólido y lo líquido. «Aquellos pacientes gruesos que comen también suelen ser grandes bebedores. Y no por beber más (a no ser que sea agua) vas a tener menos sed. Ahora estos meses, en los que se abusa de la cerveza, de las horchatas... Que prueben a cambiar el orden de la ingesta: primero el agua, luego el refresco», insiste.

«Y si de lo que estamos hablando es el gin tonic o del cubata -prosigue-, pues debe saber que son altamente calóricos e intentar tomarlos a medias, o compartirlos con alguien, no ponérselos tan cargados... Disfruta de esos diez euros que has pagado para no tener que invertirlos después en el nutricionista».

Los errores comunes a todos
El doctor Caballero no tiene duda: «Si hay algo en lo que muchos fallan, es en tomar hidratos y en hacer recenas por la noche. Ese vaso de leche con galletas antes de irse a la cama porque a uno le recuerda a su infancia... Esas noches en las que uno se queda con hambre y va a la nevera a por un poco de queso... Esos dos son los errores más comunes vistos en consulta, pero son cosas que se pueden ir controlando poco a poco. El organismo es muy sensible a subidas pero también a bajadas y si se trabaja despacito responde muy bien».

Mantenerse activo
Y por último, explica, mantenerse activo no es para él pagar el gimnasio. «Me refiero más bien al
"yo camino media hora todas las mañanas y media hora todas las tardes"
. Esto sí es ejercicio físico, si se hace a cierto ritmo, y haría mucho por nuestra forma física, por nuestros kilos y en definitiva, por nuestra salud». «A los que les guste el gimnasio, les recomiendo también aprovechar para hacer cardio y deportes acuáticos en el exterior, nadar en el mar, en la piscina...», añade.

Para irse un poco «más fino» a la playa
Todavía es posible «hacer un pelín el cuerpo» antes de exhibirlo en la playa pero, sobre todo, «no ir a más», asegura el doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad. «Hay que grabarse ciertas cosas a fuego. Entre ellas, que nuestra alimentación debe ser variada, local, mesurada (en la menor cantidad posible), y que debe seguir un orden». El orden, insiste este experto, «es fundamental a la hora de mantener un peso razonable».

Debemos tomar más frutas, verduras, ser mas estrictos con el horario y, «por supuesto evitar aquellos alimentos muy refinados o chucherías que no son realmente necesarias».

Como recomendación de última hora, «evitar los hidratos de carbono por la noche, porque el organismo no sabe donde meterlos y los convierte en grasa... Es mejor tomar cosas proteicas (pescado, tortilla francesa, jamón de york...) o una ensalada, que calorías realmente no tiene muchas». «Hemos de saber que el gazpacho, la vichyssoise y los zumos ayudan mucho en este proceso. Se pueden tomar por la noche como plato único y facilita el sueño porque se hace mejor la digestión».

Y si uno empieza al mismo tiempo a caminar, «pues qué duda cabe que se va a ver mejor. Caminar no solo consume energía, también le va a ayudar a recuperar masa muscular y a aumentar el metabolismo y al cantidad de calorías quemadas», apunta.

«Es impopular decir "no tome usted helados" ni se beba una horchata pero... qué duda cabe hoy es un momento tan bueno como cualquier otro para empezar a cuidarse», concluye Caballero.

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