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Ingestas recomendadas y objetivos nutricionales



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Nutrición SaludableLas primeras orientaciones sobre los niveles de ingesta de nutrientes que se consideraban adecuados para mantener un estado de salud satisfactorio, aparecieron en 1938, tanto en Canadá, como en el Reino Unido (Cuervo y col., 2009). Poco después, en 1941, el Comité de Aportes Dietéticos de la Asociación para la Alimentación y la Nutrición Americana (Food and Nutrition Board of the American Institute of Medicine) estableció unos aportes dietéticos recomendados, bajo el nombre de Recommended Dietary Allowances (RDA), que fueron publicados en 1943 (Cuervo y col., 2009). Posteriormente, estas RDA han sido periódicamente revisadas y diversos subcomités han propuesto cambios para diversos nutrientes, siendo las últimas modificaciones las realizadas entre 1997 y 2001.

En cualquier caso, sea cual sea su procedencia, el objetivo final de estas tablas es siempre el mismo, orientar a los profesionales de la salud sobre las cantidades de nutrientes que es necesario ingerir para conseguir un estado nutricional óptimo (Navia y Ortega, 2006).

Las ingestas recomendadas se establecen para los distintos grupos de edad, sexo, actividad física y estado fisiológico especial (gestación o lactancia) y para la energía y los distintos nutrientes (proteínas, vitaminas y minerales). Se establecen a partir de los requerimientos nutricionales que presenta un grupo de población determinado (una muestra representativa y sana de cada grupo de edad, sexo y situación fisiológica) y para un nutriente en concreto. Por ello, el paso inicial para establecer las ingestas recomendadas, consiste en determinar los requerimientos del nutriente en cuestión en una muestra específica de población.

Pero, ¿cómo se cubre la variabilidad individual? En general, se asume que cuando se determinan los requerimientos de nutrientes en el conjunto de una población, y se representan gráficamente, lo que se obtiene es una distribución normal o curva de Gauss como la que se muestra en la figura 1. En ella, se puede observar como la mayor parte de los individuos tienen un requerimiento medio (2), y sólo un pequeño porcentaje presenta requerimientos extremos (1 y 3), incluyéndose, entre 1 y 3, todas las situaciones intermedias.

Estimación de las ingestas recomendadas

Con el fin de cubrir los requerimientos de la mayoría de los individuos del grupo, la ingesta recomendada para cada nutriente se obtiene sumando al requerimiento medio (2) una cantidad equivalente a dos veces la desviación estándar (DE). Con este margen de seguridad se asegura que el 97.5% de la población tendrá cubiertos sus requerimientos, mientras que sólo el 2.5% restante estaría en riesgo de déficit. Sin embargo, no conviene aumentar aún más esa cantidad, para evitar aconsejar excesos en los individuos con unos requerimientos más pequeños (1).

 

Factores a tener en cuenta

Además de la variación en los requerimientos existente entre individuos, al establecer las cifras de ingestas recomendadas se deben tener en cuenta otra serie de factores. El hecho de que los valores que marcan las ingestas recomendadas estén basados en los requerimientos y que el concepto de requerimiento se refiera a nutriente absorbido, obliga a considerar cualquier factor que pueda influir en la absorción o incluso en la utilización metabólica de los mismos. Este es el caso de:

- Nutrientes cuya biodisponibilidad depende de la forma química en la que se ingieren.

- Existencia de precursores de nutrientes en la dieta.

- Interacciones con otros nutrientes o con otros componentes de la dieta.

- Pérdidas nutricionales por el procesado tecnológico o culinario.

- Hábitos alimentarios.

- Luz solar.

- Contaminación ambiental.

 

Utilidades de las ingestas recomendadas

Las tablas de ingestas recomendadas tienen diversas aplicaciones de índole práctica entre las que destacan:

- Evaluar la dieta de individuos o colectivos.

- Diseño de dietas.

- Diseño de guías alimentarias.

- Interpretación de etiquetados.

 

Aspectos a tener en cuenta

Dado el carácter eminentemente práctico de estas tablas, cuando se emplean, es necesario tener en cuenta sus limitaciones y determinados aspectos para que su utilización sea la adecuada. Entre ellos, los más destacables son los siguientes:

- Específicas para un país determinado.

- Carácter colectivo.

- Individuos sanos.

- Interacciones xenobióticos-nutrientes.

- Recomendaciones de energía.

- Nutrientes que condicionan las ingestas recomendadas de otros.

- Unidades de expresión.

- Las ingestas recomendadas deben cubrirse a través de la dieta.

- Individuos de referencia: los valores que se muestran en las tablas corresponden a individuos con un peso y una talla medios. Teniendo en cuenta que el peso se emplea como base para establecer las ingestas recomendadas de energía y de algunos nutrientes (ver tabla 1), algunas de las cantidades pue­den variar cuando se considere un individuo en concreto.
Ingestas Recomendadas
TABLA 1 Importancia del peso en el establecimiento de la ingesta recomendada de algunos nutrientes.Fuente / National Research Council (1989). Diet and Health. Implications for reducing chronic disease risk. Report of the Committee Dietand Health, food and Nutrition Board, Commission on Life Sciences. Washington, DC: National Academy Press.

 

Objetivos Nutricionales

Por otro lado, hay otros nutrientes (grasas, hidratos de carbono) para los cuales tampoco hay establecida una cifra exacta de ingesta recomendada, pero cuya incidencia en la salud es demostrable y para los que se dan unas pautas orientativas (de nombre objetivos nutricionales) con el fin de prevenir el desarrollo de una serie de enfermedades, como la enfermedad cardiovascular, la hipertensión o el cáncer, las cuales, se sabe, están relacionadas con su ingesta

Por otra parte, en ocasiones, también se marcan objetivos nutricionales para nutrientes que si tienen una ingesta recomendada dada, como una solución intermedia entre la ingesta real y la recomendada, como ocurre en el caso de las proteínas, cuya ingesta real en las poblaciones desarrolladas supera con creces la ingesta establecida como recomendada, por lo que una cantidad deseable sería aquella que no superase el 15% de las kilocalorías totales consumidas a lo largo del día, aportando entre un 10 y un 15% de la energía total ingerida.

En otras, se establecen porque su relación determina la aparición de enfermedades, como la relación entre la ingesta de calcio y la de fósforo, ya que una ingesta adecuada de calcio, acompañada de una ingesta excesiva de fósforo supone un riesgo en el desarrollo de osteoporosis, o porque se trata de otros componentes de la dieta con incidencia en la salud, como es el caso del consumo de sal o de alcohol.

Incluso, se incluyen en ellos otros aspectos saludables, como valores de índice de masa corporal (IMC) deseable o recomendaciones sobre pautas de actividad.

A diferencia de las ingestas recomendadas, que se establecen en función de la edad, sexo, actividad física y estado fisiológico especial, los objetivos nutricionales, se marcan para toda la población, y sólo en algunas situaciones especiales, es necesario modificar sus cantidades (Navia y Ortega, 2006).

La tabla siguiente muestra los propuestos para la población española, de acuerdo con los conocimientos científicos actuales y considerando los hábitos alimentarios de nuestra población.

Objetivos Nutricionales

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Objetivos Nutricionales
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