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Colesterol, grasas saturadas y enfermedad cardiovascular (ECV)



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Colesterol y enfermedades cardiovascularesEl colesterol es un lípido de naturaleza esteroide presente en las células de los tejidos animales. Es un compuesto de carácter hidrofóbico y, por consiguiente, poco soluble en medios acuosos como el plasma. Se puede encontrar libre o esterificado con ácidos grasos, y ambas formas circulan en la sangre unidas a diversas proteínas, constituyendo las lipoproteínas plasmáticas.

La determinación de la concentración plasmática de colesterol tiene gran interés clínico, pues está demostrada la relación entre los niveles altos de colesterol y la incidencia de aterosclerosis, cardiopatía isquémica y otras enfermedades. El riesgo cardiovascular comienza a ser valorable cuando el colesterol total excede los 200 mg/dl (0.52 mM) aproximadamente.

El hígado genera el 80% del colesterol total y el otro 20% proviene de la dieta. El colesterol interviene en procesos metabólicos, hormonales, digestivos y nerviosos. Es transportado desde el hígado hacia las células a través de unas proteínas llamadas lipoproteínas. Las células utilizan lo que necesitan y el resto permanece en el torrente sanguíneo esperando a que otras lipoproteínas lo devuelvan al hígado.

Desde el descubrimiento de la contribución del colesterol a la enfermedad cardiovascular (ECV), este esteroide ha sido contemplado prácticamente sólo de forma negativa. Sin embargo, debemos decir que la vida, tal como hoy la conocemos, sería muy diferente sin esta molécula. Baste recordar que la colesterogénesis está enormemente elevada durante la gestación y en la primera etapa de nuestra vida extrauterina, que la leche materna tiene importantes cantidades de colesterol, que el huevo, elemento del que saldrá el pollito, es un alimento rico en colesterol. Si bien los niveles elevados de colesterol elevan el riesgo cardiovascular, las concentraciones reducidas de este esterol se relacionan con el incremento de riesgo de cáncer de colon.

 

Funciones más importantes del colesterol:

1.- Estructura y función de la membrana celular

La membrana celular además de la bicapa fosfolipídica tiene un mosaico de compuestos entre los que se encuentra el colesterol; que condiciona las propiedades de la misma.

Un desajuste en el equilibrio entre la concentración de colesterol y fosfolípidos contribuye a la disfunción de la membrana celular.

Dado el papel estructural del colesterol, se ha sugerido una posible relación con la funcionalidad nerviosa, por haberse encontrado relaciones entre equilibrio psíquico alterado en individuos con niveles plasmáticos reducidos de colesterol y adecuados en aquellos con niveles correctos de HDL-colesterol.

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2.- División y proliferación celular

La eliminación del medio de cultivo de colesterol, o la interrupción de la transformación de lanosterol en colesterol desencadena acontecimientos que producen la interrupción del ciclo celular y la muerte celular programada o apoptosis. No sólo eso, la utilización de fármacos que interfieren con la actividad del enzima limitante de la síntesis de colesterol el 3-OH-glutaril-CoA-reductasa implica el bloqueo de la mitosis y en muchos casos el fracaso del crecimiento celular.

Recientemente se ha definido el papel del colesterol oxidado (oxisterol) en la división celular y enla parada del "reloj celular" (Lasunción y col., 2000). Por tanto debemos considerar al colesterol como una molécula clave para el crecimiento y renovación celular.

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3.- Síntesis de ácidos biliares

El colesterol en el hígado es transformado en ácido cólico mediante la acción de una hidroxilasa.

Aquellos mecanismos que contribuyan a activar este enzima tendrán un efecto inhibidor de la síntesis de lipoproteínas y contribuirán a eliminar el colesterol del cuerpo a través de la bilis.

No olvidemos además, que los ácidos biliares son fundamentales para una buena digestión y absorción de grasas y vitaminas liposolubles y por tanto, indirectamente, el colesterol contribuye a una adecuada concentración de estas vitaminas en el cuerpo y a una correcta funcionalidad.

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4.- Síntesis de vitamina D

En la piel y por acción de la radiación ultravioleta se produce la modificación del colesterol en un precursor de la vitamina D, el 3-OH-colecalciferol.

Por tanto, dado que la vitamina D es fundamental en la absorción y metabolismo mineral, queda implícita la importancia del colesterol en estos aspectos nutricionales y fisiológicos.

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5.- Síntesis de hormonas esteroídicas

El colesterol es precursor de la estructura de mineralocorticoides, glucocorticoides, andrógenos, estrógenos, hormonas placentarias, etc., que como es bien sabido participan en multitud de mecanismos implicados en la respuesta al stress, metabolismo hidrocarbonado, metabolismo y equilibrio hidrosalino, actividad gonadal y sexual, caracteres sexuales y desarrollo fetal (Sánchez-Muniz, 2003).

Estos datos sugieren claramente la importancia de la molécula de colesterol y explican, al menos parcialmente, el por qué de la elevada absorción intestinal de este compuesto y los mecanismos intracelulares que aseguran su captación y síntesis.

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6.- Síntesis y expresión de receptores celulares

Como se definirá más adelante la concentración de diferentes pooles de colesterol celular, condiciona la expresión de receptores para LDL.

No sólo eso, existe evidencia de la relación entre colesterol celular y de moléculas que actúan sobre receptores nucleares (por ejemplo, receptores activados por proliferadores de peroxisomas, PPARS) que participan en diferentes procesos metabólicos relacionados con la síntesis y metabolismo del colesterol y otros lípidos.

 

Colesterol en fracciones lipoproteicas

El colesterol, junto con el resto de lípidos muy poco solubles como los triacilgliceroles (o triglicéridos) y los fosfolípidos, circula en la sangre asociado a proteínas específicas (apolipoproteínas) formando complejos macromoleculares denominados lipoproteínas.

Mediante ultracentrifugación se pueden separar al menos tres grandes clases de lipoproteínas, según su densidad: VLDL, LDL y HDL; cada una posee propiedades diferentes y presenta un papel metabólico claramente diferenciado. En resumen:

- las VLDL transportan triglicéridos desde el hígado hacia el resto de los tejidos.
- las LDL transportan colesterol.
- las HDL recogen el exceso de colesterol de los tejidos y lo llevan hasta el hígado para su eliminación.

En correspondencia con su función, se ha observado que los niveles de colesterol asociado a LDL (y a VLDL) correlacionan directamente con el riesgo cardiovascular, mientras que el colesterol en HDL presenta una relación inversa. Por ello, resulta clínicamente interesante cuantificar el colesterol asociado a cada una de las lipoproteínas, además del colesterol total en plasma.

 

Medición niveles de colesterol

Un examen de colesterol total mide todos los tipos de colesterol en su sangre. Los resultados de este examen le indican al médico si su colesterol está demasiado alto.

  • El mejor: inferior a 200 mg/dl
  • Intermedio alto: 200 a 239 mg/dl
  • Alto: 240 y superior mg/dl

Dentro de estos valores totales de colesterol es fundamental la relación existente entre HDL/LDL, es decir, que si el nivel de HDL en sangre es inferior a 35mg/dl, ahí si se ve realmente aumentado el riesgo cardiovascular a pesar de tener en sangre un colesterol total de 200mg/dl.

A medida que los niveles de HDL disminuyen, mayor es el riesgo de tener problemas cardiovasculares. Los valores normales de HDL en sangre van entre 50-60 mg/dl.

Un nivel de LDL saludable es el que encaje en el rango óptimo o cercano:

  • Óptimo: menos de 100 mg/dL (menos de 70 mg/dL para personas con un antecedente de cardiopatía o aquéllas en muy alto riesgo)
  • Cercano al óptimo: 100 - 129 mg/dL
  • Intermedio alto: 130 - 159 mg/dL
  • Alto: 160 - 189 mg/dL
  • Muy alto: 190 mg/dL y superior

 

Importancia de la dieta en el control del colesterol

Colesterol malo y bueno - LDL, VLDL, HDLLos estudios epidemiológicos han demostrado la importancia de la dieta como factor determinante del riesgo cardiovascular, debido a su efecto sobre los niveles lipídicos, en especial los del colesterol LDL y HDL. Se estima que aproximadamente la mitad de la población española presenta valores elevados de colesterol total en sangre (más de 200 mg/dl) y que alrededor de un 20% presenta niveles superiores a 250 mg/dl. Un dato preocupante al respecto es que menos de un 10% de los españoles tienen diagnosticada su hipercolesterolemia.

Se sabe que en el ser humano, el colesterol dietético influye bastante menos en la colesterolemia que el consumo de grasas saturadas. Al menos en parte, esto se debe a que sólo se absorbe alrededor de un 35-40% del colesterol dietético en el intestino humano. El colesterol de la dieta incrementa per se la colesterolemia y las LDL pero este efecto es mucho más marcado en hombres y cuando se consumen juntos colesterol y grasa saturada, pudiendo inhibirse claramente tal efecto por el consumo de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados (Dietchy, 1998; Cuesta y col., 1998).

Desde el punto de vista de la prevención del aumento del colesterol plasmático, es mucho más importante el índice que relaciona la cantidad de ácidos grasos insaturados frente a saturados que el propio colesterol contenido en los alimentos. Los índices que muestran una mayor proporción de ácidos grasos insaturados (poliinsaturados y monoinsaturados), frente a ácidos saturados, hablan de un mayor índice de calidad alimenticia de la grasa.

El denominado “Estudio de los Siete Países” y otros estudios epidemiológicos demostraron la existencia de una fuerte relación entre el consumo de grasa saturada y la presencia de niveles elevados de colesterol en plasma y con la tasa de mortalidad cardiovascular. Aunque durante mucho tiempo la relación entre dieta y salud cardiovascular se centró en la proporción entre ácidos grasos saturados (AGS) y ácidos grasos poli-insaturados (AGP), dejando al margen los monoinsaturados (AGM), el citado estudio de los siete países y otros demostraron que un consumo elevado de AGM suponía también una reducción de la colesterolemia y una menor incidencia de ECV.

 

Recomendaciones generales para regular el colesterol

  • Reducir el consumo de grasas saturadas
  • Reducir el colesterol dietético hasta 300 mg de colesterol al día
  • Ingerir una dieta rica en fibra y antioxidantes

La recomendación internacional que da la Organización Mundial de la Salud, es no superar los 300 mg diarios de colesterol en la dieta. Controlar la ingesta de grasas saturadas es fundamental para no desarrollar una hipercolesterolemia.

Para poder reducir los niveles de colesterol en sangre existen pautas dietéticas que se pueden tener en cuenta:

  • El consumo de fibras vegetales es fundamental, en particular la fibra soluble ya que se une a las grasas y las elimina directamente a través de las heces. Este tipo de fibra se encuentra en las legumbres, glucomanano, goma guar, avena, cebada y frutas como la manzana. El salvado de avena y el arroz integral son los más recomendados para reducir el colesterol.
  • Las frutas, vegetales y cereales integrales en general deben consumirse a diario.
  • Los zumos frescos a la hora de media mañana y merienda como tentempié, ayudan también a reducir la grasa de la bilis lo cual baja el colesterol.
  • Se deben utilizar aceites vegetales prensados en frío y sin refinar, como el aceite de oliva.
  • El consumo de pescados azules como el salmón, las sardinas y el atún reducen el colesterol en sangre.
  • Consumir frutos secos.
  • No tomar alcohol, bebidas azucaradas y gaseosas colas.
  • Evitar el consumo de dulces, golosinas y chocolates.
  • No fumar.
  • Evitar las situaciones de estrés.
  • Realizar paseos de manera diaria y regular.

Para evitar el consumo de grasas saturadas, la dieta NO debe incluir:

  • Carnes grasas y embutidos, cerdo.
  • Aceite de coco y de palma: son grasas saturadas
  • Margarina, grasa de cerdo y mantequilla.
  • Productos lácteos enteros.
  • Salsas con nata, mantequilla, margarinas y mayonesas.
  • Bollería industrial, amasados de pastelería y alimentos elaborados con grasas desconocidas.

 

Huevo y colesterol¿Cuál es la relación del huevo con el colesterol?

La yema de huevo es muy rica en colesterol. Existen múltiples estudios que indican que el colesterol de la yema no modifica los valores del colesterol sanguíneo; por lo tanto, se puede consumir tres o cuatro veces a la semana aunque el colesterol esté por encima de los niveles normales.

Queda claro que el huevo es un alimento excelente y saludable ya que contiene proteínas de alto valor biológico.

La yema de huevo aporta grasas saludables: fosfolípidos, ácido linolénico, colina, y colesterol. Aporta fósforo, zinc y selenio, como así también vitamina A, vitamina D, B12 , ácido fólico y biotina. Por lo tanto la relación huevo-colesterol es falsa.

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